miércoles, 10 de diciembre de 2014

Burbujas que atrapan

Y mientras se miraba en el espejo apenas reconocía lo que veía. ¿Eran esos ojos achinados los que la miraban hacía un par de años?, ¿era esa boca desganada la que reía en el pasado? Incluso su pelo había cambiado. No tenía forma, no tenía brillo, no tenía fuerza. Las cosas habían cambiado y ella solo podía convencerse de que no. De que todo era igual.

Su cabeza, bloqueada, no pensaba en echar marcha atrás. Alguien le dijo una vez que no mirar al pasado es la única opción. El problema para ella estaba en que su mente parada no arriesgaba. Si se quitara esa careta que llevaba podría enloquecer hacia lo que más deseaba, que tan solo era esa carente libertad que había desaparecido con el paso del tiempo. 

Y así se quedó. Encerrada en una burbuja marchita del tiempo de la que no logró salir. Porque la voluntad es lo primero, y la rabia ya vendrá después. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario