lunes, 14 de septiembre de 2015

tiempo

Pensaba que los minutos, las horas e incluso los días serían un arma contra el pasado. Una espada que cortaría en dos los sueños rotos y repartiría sus migas a través del tiempo. Pero nada de eso era real.

jueves, 2 de julio de 2015

son cosas que pasan

estoy tumbada en la cama, 
escucho todo lo que rodea, 
voces que hablan, el mar, arte y, ojalá tú,

pero cuando realmente intento escuchar, 
apenas oigo ruidos que sean palpables,
las notas acordes que antes sonaban desaparecen, 
y realmente, la soledad aparece

cogería una taza si la tuviera cerca,
pondría un disco si estuviera a mi mano,
leería un libro si supiera cuál empezar,
dormiría si cerrara los ojos,
soñaría si tuviera memoria, 

pero todo son opciones insensatas,
o quizá no, quizá sean sensatas, pero inalcanzables por la voluntad

érase una vez un libro que decía,
todos nos vamos.

jueves, 25 de junio de 2015

Nada

Volver a empezar siempre fue un juego de palabras, de letras absurdas y significados perversos,
volver a casa después de una larga temporada siempre fue lo correcto,
kilómetros de esperanza que pestañeaban rápido para ver pasar la tormenta,
de agua que cae en tiempos desesperantes y noches en vela.

Detrás del apagón, mirar al cielo me recuerda que no puede haber algo así en Marte,
que lo bello, bello es, 
sea aquí, en Finlandia o en Madrid.

viernes, 12 de junio de 2015

películas, libros y cosas


Ojalá que el mundo de las sombras no fuera tan oscuro.
Y así bailásemos entre los árboles, 
esos que ahora nos estorban cuando tratamos de seguir adelante.  

Me gustaría ser Don Quijote y no temer a mis sueños. Pintarlos de colores claros y ponerles pedazos de seres humanos. Haría que los molinos cobrasen vida y conseguiría ganar todas mis batallas con la espada que llevo dentro. Pero claro, todo son tonterías. 

Y por esto creí que lo llamaban ficción. Que aquello que pasaba en los libros y en las películas no era más que eso. Libros y películas. 
Pero acabé descubriendo que no era más que la vida real plasmada en la pantalla. 
Que no conseguiré ser Obama ni Marilyn Monroe, ni tampoco esos que luchaban contra el amor en las cintas de vídeo. 

Pero quizá logre crear mi propia película. Aquella en la que yo sea la protagonista y el resto sean los personajes secundarios. 
Personajes que yo misma decidiré si quiero que compartan el protagonismo de la película en la que yo tengo el papel principal.