estoy tumbada en la cama,
escucho todo lo que rodea,
voces que hablan, el mar, arte y, ojalá tú,
pero cuando realmente intento escuchar,
apenas oigo ruidos que sean palpables,
las notas acordes que antes sonaban desaparecen,
y realmente, la soledad aparece
cogería una taza si la tuviera cerca,
pondría un disco si estuviera a mi mano,
leería un libro si supiera cuál empezar,
dormiría si cerrara los ojos,
soñaría si tuviera memoria,
pero todo son opciones insensatas,
o quizá no, quizá sean sensatas, pero inalcanzables por la voluntad
érase una vez un libro que decía,
todos nos vamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario