Volver a empezar siempre fue un juego de palabras, de letras absurdas y significados perversos,
volver a casa después de una larga temporada siempre fue lo correcto,
kilómetros de esperanza que pestañeaban rápido para ver pasar la tormenta,
de agua que cae en tiempos desesperantes y noches en vela.
Detrás del apagón, mirar al cielo me recuerda que no puede haber algo así en Marte,
que lo bello, bello es,
sea aquí, en Finlandia o en Madrid.
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